
Con la final de ayer en Estambul, la Copa de la UEFA cierra su telón para dar paso a un nuevo formato de la competición, la UEFA Europe League. El Shakhtar Donetsk ha tenido el honor de ser el último campeón de este formato que ha tenido una vida de 38 años tras su adaptación de la antigua Copa de Ferias. Además, el conjunto de Mircea Lucescu consiguió el primer título continental para su país, y el primer triunfo europeo también para el club. Y lo hizo con cinco brasileños sobre el terreno de juego.
Quizás por eso ya se le conoce como el ‘samba’ Donetsk, un equipo que demostró anoche en el Sukru Saraçoglu un juego atrevido, dinámico y veloz. Su quinteto ofensivo carioca le aportó esa magia que tan sólo puede proceder del país del Cristo Redentor. El Werder Bremen intentó frenar la elegancia de los ucranianos con lo que mejor define al fútbol de la Bundesliga: el músculo y la no-rendición. Pero no bastó, porque le faltó un organizador con el que distribuir toda esa fuerza ayer descontrolada. Diego la vio desde la grada, la que pudo ser su final.
No podemos dejar de comentar que ambos porteros tuvieron un papel bastante importante para declinar la final. Cierto es que cometieron ambos un error clamoroso cada uno, que les costó un gol. El primero en cantar fue Pyatov, que olvidó ajustarse las muñecas y se comió una falta directa bien ejecutada por Naldo, un excelente central brasileño. Era el 1-1, ya que antes otro carioca, Luiz Adriano, se llevaría un balón entre los dos centrales del Bremen para levantarlo sutilmente por encima de Wiese.
Para hacer olvidar el martirio a su homólogo, el portero alemán nos regaló otro error con el que llegó el 2-1. Éste, sin embargo, le costaba a su equipo un título. Un buena internada y centro de Srna le llegó a las botas de Jadson en el corazón del área, chutó de primeras y Wiese se tragó el tímido remate. A pesar de los fallos, anoche levantó la Copa de la UEFA el mejor, el que presentó un fútbol más ofensivo y atractivo.
Ilsinho llevó por la calle de la amargura a Boenisch, Fernandinho hizo un trabajo excelente en la media, Willian le dejó las cosas claras a Fritz con sus internadas y de Jadson y Luiz Adriano ya se sabe. El capitán croata Srna se coló entre la manita brasileña, se enfundó la “oranjinha“ para completar un partido que sólo empañó con un estúpido agarrón dentro del área a Pizarro, que Medina Cantalejo no vio. Buen partido del andaluz en general, por cierto, en el partido con el que se rindió homenaje a su carrera. Eso sí, dejó su seña de indentidad al final al no señalar la pena máxima y al anular erróneamente un gol a los alemanes. Si es que cuando la mona se viste de seda… Enhorabuena al Shakhtar Donetsk.
Foto | El Mundo













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