El apertura neozelandés llegó a Francia como el fichaje más caro en la historia del rugby y por un corto periodo de tiempo. Su contrato eran unos 100000€ al mes, por 6 meses, para luego volver a jugar con su país el tres naciones.
Sin embargo la mala suerte lo atrapó y se rompió el tendón de aquiles en el partido de la Heineken Cup contra Stade Français. Esta lesión lo tendrá apartado de los terrenos de juego durante seis meses y su participación en el tres naciones todavía no es segura.
Una fuerte desepción también para el club francés, que tenía depositadas en él esperanzas para ganar el torneo de su país, y también para el público catalán, quienes tenían una razón más para ver a su equipo.
Un video con algunos momentos de Carter en Perpignan.














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